lunes, 2 de octubre de 2017

Saudades

En ocasiones se une un trozo de la letra de una canción, otra canción inesperada, un par de ideas locas y un micrófono nuevo. El resultado es poema, audiopoema y videopoema (el primero propio en más de dos años y medio). Nunca he escrito uno tan largo y no me gusta especialmente, me parece más prosa poética que poesía, pero quería que la canción apareciese entera, por lo que no me ha quedado más remedio que extenderme. Lo he visto como un reto y al final creo haberlo resuelto satisfactoriamente aunque haya sido a base de Caos.



Saudades

Tengo saudades de mí,
es decir, me echo de menos,
me extraño,
me añoro,
aunque también me echo de más,
me iría bien lejos de mí
aún a sabiendas de que en ese hipotético viaje
sería imposible no ser yo el equipaje,
ese obligatorio bulto.
Sería imposible, ya lo he comprobado.
Las veces que me he perdido, a centenares,
a miles de kilómetros
he acabado encontrándome,
incluso más allá del fin del mundo.

Bueno, en realidad siempre encontraba a otro,
a otro con mi misma cara, edad
y demás etcétera de rasgos físicos,
otro con idéntico nombre pero distinta mentalidad.
Y entonces me suplantaba.
Yo me quedaba allá y enviaba de vuelta al otro,
hasta que el otro se hastiaba y también acababa perdiéndose
por alguna senda no marcada
encontrando en el trayecto a otro otro.

Al final ni sé quién soy ni dónde estoy,
dónde quedó el original ni por cuál versión de otro voy.
El caso es les echo de menos...
un poco.

No, no es hastío lo que siento,
no es el impulso de perderme otra vez
y continuar el proceso,
aún no,
hoy no
y mañana, tampoco.

Tal vez sea simple, lisa y llana curiosidad.
Me pregunto qué habría hecho
el yo que dejé en Playa Bacocho si aún estuviese aquí,
¿y el de Vila Real de Santo Antonio?
Supongo que lo mismo que he estado haciendo yo,
pues son yo, o lo fueron. ¿Lo siguen siendo?

A veces siento que es así,
que siguen estando justo donde les dejé
y que un delgado hilo de espacio-tiempo nos une,
aunque sólo pueda sentirlo
cuando un siempre inesperado escalofrío
recorre nuestra espina dorsal.

Por darle alguna explicación alocada lo que ocurre
es que a veces
nos sacuden simultáneamente las saudades.
Cada uno de los unos y otros que fui o que soy
echa de menos
y de más
a los otros otros.
El hilo vibra, todos temblamos, nos sentimos al otro lado,
sea donde y cuando sea que ese otro lado exista.

Justo en ese momento,
aunque sólo por una fracción de milésima de segundo
recuerdo todos los que fui.
Luego se desvanece, pierdo la cifra,
igual que como se desvanecen la mayoría de los sueños;
sabes que soñaste algo,
pero eres incapaz de recordar qué;
en mi caso no es el qué, sino el cuantos.

Hace tiempo que no siento ese escalofrío,
media docena de meses quizás.
Tal vez sea ese el motivo de estas saudades de hoy,
saudades de saudades,
echar de menos el echarnos de menos,
echar de menos el escalofrío, el hilo,
la diminuta fracción de milésima de segundo
en que recuerdo todo mi pasado,
todos mis pensamientos,
todos mis sentimientos.
En lugar del todo me quedo con una versión sesgada,
la de este uno o este otro.

Tal vez sea una buena idea salir a buscarlos...

_________________________
Música libre de fondo (extraída de Jamendo):
Age Phonica - Love Song (2011), de Tunguska Electronic Music Society
https://www.jamendo.com/track/739836/age-phonica-love-song
Safe Creative #1710013659940

sábado, 16 de septiembre de 2017

AJO - La perrina y yo

 AJO - La perrina y yo

AJO (María José Martín de la Hoz) es una micropoetisa y personaje de referencia de la contracultura madrileña cuyo nombre sólo conocía por la iniciativa "Te comería a versos" de 2014. No había tenido el placer de llevarme algunos de sus libros a las manos hasta hace poco, más concretamente La perrina y yo, Espasa Libros, 2016.

Lo primero que me ha sorprendido de este libro de poesía es que no es un libro de poesía, sino de poesía y prosa poética, y diría que más de lo segundo que lo primero. La prosa poética es un terreno que nunca me ha atraído, tal vez porque cada vez que me soltaban esas dos palabras venían acompañados de la sugerencia de leer Ocnos, libro del que he ojeado algunos fragmentos y tranquilamente podría irse a la sección de Abandonados. No es el caso de este libro. La perrina y yo me ha sorprendido muy gratamente. Es un libro dedicado sobre todo a su perrina Musa, una West Higland Terrier, y a Madrid. Se hace corto y no por los micropoemas o las excelentes ilustraciones, sino porque una vez que empiezas a leer engancha y no lo quieres soltar hasta acabarlo, ya sabéis, esa sensación de "voy a leer uno más, que no voy a tardar nada".

La sensación final es que a la hora de hacer limpieza (expurgo) en la estantería ese libro NO se toca y NO se presta a casi nadie. Se ha ganado un hueco permanente en mi biblioteca pues desde el momento en que lo terminé supe que volveré a leerlo en más de una ocasión. Libro absolutamente recomendable, por no decir imprescindible.

Si queréis echarle un ojo a algunos de sus micropoemas Saray os lo puso fácil en esta entrada.

viernes, 11 de agosto de 2017

Reseña auriculares Onear50 + desactivar estéreo en Android e iOS

Antes de que los bazares chinos llegasen a España, en la época de las pesetas, existían las tiendas de 20 duros. Mis primeros auriculares los compraba en estas tiendas y me costaban 100-200 pesetas (0,60 - 1,20€ para los legos). Obviamente no duraban mucho. Durante un par de semanas o un mes sonaban ambos auriculares, luego se iba uno a la porra y escuchaba música por el restante hasta que también terminaba fastidiándose tres o cuatro meses más tarde máximo.

Un día entré en un bazar que existía en mi barrio y entre los auriculares que vendían había unos Yamaha que valían 1000 pesetas (6€), mucho más de lo que acostumbra a gastar. Me decidí a comprarlos y fue una estupenda inversión. Era la época de la radio y el walkman, unos buenos auriculares mejoraban la calidad del audio bastante. De hecho cuando los probé no me podía creer que la música pudiese sonar tan bien. Aquellos Yamaha me duraron casi tres años y desde entonces he procurado buscar una buena calidad de sonido en auriculares a buen precio y con una durabilidad aceptable.

ONEAR50
Visito el Decathlon dos-tres veces al año. La última vez mientras estaba esperando en la zona de caja me percaté de que tenían a la venta estos auriculares por 6€. Los únicos que tenía (buenos) eran los del manos libres del móvil, los cuales no me gusta usar diariamente para música sino para llamar con manos libres, así que decidí arriesgarme a comprarlos.

El diseño en sí no me convencía al principio. Hay algunos que se meten demasiado en las orejas y hacen daño (no sé en que piensan los diseñadores de ese tipo de auriculares, en que no los van a usar ellos, supongo). Sin embargo tras probarlos durante unas horas cambié de opinión. No son rectos sino que hacen una ligera curva resultando bastante cómodos.

No tienen las típicas fundas de plástico que se caen con sólo mirarlas y se pierden aún más fácilmente. Las que tiene no se van a caer, hay que quitarlas a propósito para su limpieza.

Con respecto a la parte más importante, la calidad de sonido, es muy buena, y a pesar de entrar en el oído no te aísla del resto de sonidos a tu alrededor como podrían hacerlo otros de diseño similar.

El único pero que le pongo es la pinza para enganchar el cable a la ropa. Seguramente sea por falta de costumbre por mi parte, pero me parece incómoda, no sólo puesta sino también suelta pues se desplaza de una punta a la otra del cable. Por suerte quitarla y ponerla es fácil.

Datos técnicos:
Rango de frecuencia: 20Hz-20KHz
Impedancia: 34 Ohmios
Longitud del cable: 120 centímetros
Tipo de conector: 3,5 milímetros minijack estéreo.

Conclusión: buen diseño, buen precio, buena calidad de sonido. La durabilidad está por ver pero tras tres meses de uso diario siguen en perfecto estado.
El nombre del producto me dio la idea para la siguiente parte de esta entrada.




DESACTIVAR ESTÉREO EN ANDROID E IOS
En la época de los 90, la del walkman y el discman, el sonido estéreo no era un recurso habitual. Hoy día, por desgracia, los artistas tienen la mala costumbre de jugar innecesariamente con el estéreo haciendo por ejemplo que un instrumento suene por sólo por un sólo canal, que la voz vaya por el otro o que algún elemento secundario cambie de un canal a otro alternativamente. ¿Sirve para algo eso? No, para absolutamente nada, salvo para fastidiar. Imagina que usas auriculares pero se te ha fastidiado uno y sólo puedes usar el otro, o que sólo quieres usar uno, por ejemplo el derecho, pues si para una canción han decidido que X recurso (instrumento, voz) sólo se va a poder escuchar por el canal izquierdo te lo pierdes, no hay manera de que puedas escucharlo. ¿O si la hay?

Durante un tiempo busque alguna App que sirviese para que el sonido se reprodujese en mono en lugar de en estéreo. No hubo suerte. Finalmente y de manera bastante fortuita (un cliente que activó opciones que no debería) encontré una manera.

OJO: esta opción no tiene porqué estar disponible en todas las versiones de Android e iOS (sobre todo si son bastante antiguas) ni ser idéntica a como la muestro pero al menos os dará una idea de cómo activarla. En mi caso he usado un Samsung Galaxy S3 (2016) para las capturas de pantalla. Para iOS por lo que he visto en su sección de soporte es casi idéntico.

1. Ira Ajustes. Luego entrar en Accesibilidad. Esa opción debería estar siempre disponible pero puede que en algunos modelos haya que cambiar el menú de modo sencillo o básico a avanzado. En iOS hay que entrar en General antes de Accesibilidad.


2. Dentro de Accesibilidad entramos en Audición.


3. Y en Audición activamos la opción Audio mono. Con eso ya resolvemos el problema del exceso de creatividad.

viernes, 28 de julio de 2017

Destripando a El Hombre Que Ríe - Complejo de Autosuficiencia


I thought what I´d do was, I´d pretend I was one of those deaf-mutes


Para empezar: OJO, spoilers.

Hace algunos años me dio por usar ese símbolo. Vi la primera temporada de Ghost In The Shell - Stand Alone Complex y me impresionó la aparición del símbolo al final del capítulo cuarto. En medio de un estado de confusión, tensión e hipocresía política aparecía una cara sonriente con el mensaje I thought what I´d do was, I´d pretend I was one of those deaf-mutes (lo que haría sería hacerme pasar por sordomudo). La frase proviene del capítulo 25 de la afamada obra de J.D. Salinger El guardián entre el centeno. También hay una explicación literaria para la cara sonriente con gorra de beisbol. Está basado en otra de las obras de J.D. Salinger, El hombre que ríe, y de ahí el nombre del personaje, nombre impuesto por la prensa ya que él nunca llega a autodenominarse con ese nombre. En la serie se indica que el logo de El Hombre Que Ríe podría estar basado en el de la Sunflower Society (Sociedad Girasol), una asociación que ayudaba a la gente cuyos familiares habían sufrido de esclerosis cibercerebral a luchar judicialmente contra el gobierno y las grandes corporaciones, básicamente solicitando que se desclasificasen los datos sobre la vacuna Muray, la única cura efectiva contra dicha enfermedad. Aunque había cierta relación en realidad el logo lo diseñó El Hombre Que Ríe sobre la marcha a partir del logo del Starchild Coffee, a su vez una parodia del Starbucks Coffee.
Aoi - El Hombre Que Ríe
Este hombre, que nunca se autodenominó El Hombre Que Ríe, se llamaba en realidad Aoi. Era un hacker de clase Super-A (o Supermago en algunas versiones), la categoría más alta que existe. Navegando por la red se topó con un correo de amenaza a Genómica Serano. En él había un estudio de comparación entre la vacuna Muray y el tratamiento experimental de micromaquinaria de Genómica Serano. Aunque ambas estaban destinadas a combatir una nueva y letal enfermedad llamada esclerosis cibercerebal sólo la vacuna Muray era realmente efectiva, la única que podía salvar vidas. En el correo se amenazaba con hacer público dicho estudio comparativo si Genómica Serano no revelaba la completa ineficacia de su tratamiento. Dicha amenaza fue escrita por El Hombre Que Ríe original, en mi opinión el propio doctor Muray, creador de la vacuna Muray, con lo cual se explica porqué la amenaza no se hizo efectiva dada su muerte prematura. Aoi nunca reveló el nombre del autor original de ese correo bien porque no lo sabía o bien porque no quería revelarlo. Este hacker tomó el relevo, secuestró al presidente de Genómica Serano y, tras una larga charla en el Starchild Coffee, consiguió la promesa de que revelaría la verdad. Pocos minutos después de salir de la cafetería el presidente Serano intentó escaparse aprovechando que un equipo de televisión estaba grabando en la calle. Aoi, sintiendo que había sido engañado, intentó que dijera la verdad ante la cámara a punta de pistola. Dada su capacidad como hacker pudo piratear la cámara y que su cara fuera tapada por el logo de El Hombre Que Ríe. No consiguió nada con aquel acto violento y salió corriendo antes de poder ser arrestado. Acto seguido empezó a hackear a las empresas de micromaquinaria, pero el estado les destinó fondos públicos para que siguieran en el mercado (motivos políticos y económicos, los fondos se los cobraron más tarde con intereses). Entonces Aoi desapareció, cumplió con lo que ponía su propio logo, se hizo pasar por sordomudo.

La reacción pública fue la adopción de dicho logo como símbolo (camisetas, mochilas, carpetas, blogs, series, conciertos...) y la aparición de imitadores. La serie comienza seis años después de los incidentes causados por Aoi. La reaparición de El Hombre Que Ríe al final de aquel cuarto capítulo no tenía nada que ver con él, eran sólo imitadores, tanto ciudadanos como agentes del gobierno. Él desapareció al sentirse totalmente frustrado ante la imposibilidad de llevar a cabo el objetivo que se había marcado. Al fin y al cabo era sólo un individuo contra toda la sociedad. Tras la sucesión de imitadores aún se decidió a reaparecer por última vez porque el presidente Serano había hecho una promesa que aún debía cumplir, y porque había alguien con la suficiente voluntad y poder como para poder llevar a cabo esa tarea. Todo queda más claro en el siguiente vídeo:

Nota, el original en español desapareció hace tiempo. No es difícil de encontrar pero os dejo este en inglés que aparte añade algunos datos más, activad los subtítulos:



Complejo de autosuficiencia. Según la Wikipedia es una teoría psicológica de ficción: Se describe como un fenómeno patológico paranoide, por el cual una persona se aleja de los parámetros sociales comunes produciendo una confrontación entre la percepción de sí mismo como "individuo" y el resto de la sociedad, que lo lleva a vivir una realidad paralela. En su plan de fortalecer su individualidad, la persona que se retira de la sociedad no puede aun así, debido a las limitaciones que le ha provocado este mismo entorno social, desarrollar una individualidad completa. Frustrado por el sinsentido de su vida, adquiere para sí un propósito salvador que lo lleva a verse a sí mismo como héroe solitario (contra alguna razón particular), en favor de otros sujetos/víctimas de un poder oculto (que persigue sus objetivos de una manera igualmente disimulado) que él haría fracasar con sus actos de rebeldía que los develan. En su soledad paranoica rechaza o minimiza cualquier ayuda. Una de las características de este fenómeno es la autorreplicación. En ausencia del original, otros toman su papel convirtiéndose en una copia incluso más refinada. Se habla de este "complejo de autosuficiencia" (Stand Alone Complex) como un "parásito" que se esparce a través de las conciencias de los individuos en una sociedad ante un acto considerado "heroico" o "profético" como seria en la primera temporada de Ghost in the Shell el "El hombre que ríe" (Aoi) que lucha contra los intereses de las multinacionales ante una enfermedad devastadora. Para su elaboración, esta teoría, toma el concepto de meme como gen de pensamiento que se transmite entre individuos de una sociedad.

Aoi es la representación de ese complejo de autosuficiencia. Vive aislado en su propio mundo, rodeado de libros, citas y una intensa atracción por las obras de J.D. Salinger. Se considera un derrotado luchador contra el sistema, el héroe caído, el mediador que desaparece y gracias a único acto violento e impulsivo ante las cámaras consigue que un logo se autorreplique una y otra vez durante años. La primera temporada de Ghost In The Shell - Stand Alone Complex se centra en el caso de El Hombre Que Ríe y la primera impresión es que él es el malo mas no es el caso. Tampoco es que sea bueno, puso al presidente de una multinacional de rodillas y le apuntó a la cabeza con una pistola aparte de otros delitos. ¿Qué es entonces este personaje, héroe, villano, antihéroe, un loco o alguien tan cuerdo que parece loco? Yo sigo sin estar seguro pero si agradezco la introducción de un personaje tan complejo. No es el típico "malo" que cuenta su plan en cuanto le enfoca la primera cámara sino justo lo contrario, alguien cuyo nombre y motivaciones no conoces realmente hasta los últimos minutos de la temporada y aún así te deja con las dudas. Mi consejo, ve la serie, saca tus propias conclusiones y responde a la pregunta: ¿qué tipo de personaje es Aoi?

martes, 7 de marzo de 2017

Encargo

Sin título 
This is evolution,
the monkey,
the man
and then the gun

Marilyn Manson - Cruci-Fiction In Space




Encargo

La pistola humeó feliz.
Había cumplido su objetivo.
La metáfora yacía finada,
difunta,
muerta.
Sin ella no había poema,
ninguna amenaza para el status quo
de su dueño.

Lo celebró cargando otra ronda de balas
en el cargador, y en su recámara
sólo había hueco para el próximo encargo
que vendría desde arriba.

Siempre desde arriba...





__________________________
La imagen es de michela, vía Flickr y con licencia Creative Commons CC BY-NC-ND 2.0.
El texto también tiene su licencia Creative Commons :P
Safe Creative #1701240439771