lunes, 29 de diciembre de 2014

Crimen ejemplar - Max Aub

La primera vez que leí este este texto fue en la asignatura de Lengua en EGB, entre 1993 y 1996 (6º, 7º ú 8º curso, en uno de esos tres). Es el único texto que recuerdo aparte de la Canción del Pirata de José de Espronceda, pero entonces la poesía no me llamaba y de hecho he tenido que buscar ahora el título del poema y el autor de dicho poema. Éste Crimen ejemplar se quedó grabado en mi recuerdo. Ahora, entre 18 y 21 años después lo grabo en audio. Espero que lo disfrutéis.



Hacía un frío de mil demonios. Me había citado a las siete y cuarto en la esquina de Venustiano Carranza y San Juan de Letrán. No soy de esos hombres absurdos que adoran el reloj reverenciándolo como una deidad inalterable. Comprendo que el tiempo es elástico y que cuando le dicen a uno a las siete y cuarto, lo mismo da que sean las siete y media. Tengo un criterio amplio para todas las cosas. Siempre he sido un hombre muy tolerante: un liberal de la buena escuela. Pero hay cosas que no se pueden aguantar por muy liberal que uno sea. Que yo sea puntual a las citas no obliga a los demás sino hasta cierto punto; pero ustedes reconocerán conmigo que ese punto existe. Ya dije que hacía un frío espantoso. Y aquella condenada esquina abierta a todos los vientos. Las siete y media, las ocho menos veinte, las ocho menos diez. Las ocho. Es natural que ustedes se pregunten que por qué no lo dejé plantado. La cosa es muy sencilla: yo soy un hombre respetuoso de mi palabra, un poco chapado a la antigua, si ustedes quieren, pero cuando digo una cosa, la cumplo. Héctor me había citado a las siete y cuarto y no me cabe en la cabeza el faltar a una cita. Las ocho y cuarto, las ocho y veinte, las ocho y veinticinco, las ocho y media, y Héctor sin venir. Yo estaba positivamente helado: me dolían los pies, me dolían las manos, me dolía el pecho, me dolía el pelo. La verdad es que si hubiese llevado mi abrigo café, lo más probable es que no hubiera sucedido nada. Pero ésas son cosas del destino y les aseguro que a las tres de la tarde, hora en que salí de casa, nadie podía suponer que se levantara aquel viento. Las nueve menos veinticinco, las nueve menos veinte, las nueve menos cuarto. Transido, amoratado. Llegó a las nueve menos diez: tranquilo, sonriente y satisfecho. Con su grueso abrigo gris y sus guantes forrados:

-¡Hola, mano!

Así, sin más. No lo pude remediar: lo empujé bajo el tren que pasaba.

Max Aub (1903-1972)
De Crímenes Ejemplares, Editorial Calambur, 1991.
Reeditado en 2011 como Mucha muerte por Cuadernos del vigía.





De mí no se ríe nadie. Por lo menos ése ya no.





sábado, 27 de diciembre de 2014

2x1. Un vídeo, dos poemas ^.^ - Desvío y N-II

Se me ocurrió la inmensa estupidez de grabar con la cámara del móvil mientras conducía. Es complicado tener las dos manos en el volante y mantener la cámara centrada, sobre todo cuando tomas curvas, así que sólo grabé un minuto y siete segundos. De camino (ya sólo me quedaban 32 kilómetros) pensé en dos poemas en el que podría usar el vídeo. La cuestión es que me resistía a usar el mismo vídeo para dos poemas... pero ni loco iba a grabar otra toma en el coche. Se añadía otro problema. Al grabar el audio del segundo poema me di cuenta de que superaba en diez segundos la duración del vídeo, y eso recitándolo rápido. Quitarle más de diez segundos no era viable. No iba a recitarlo atropelladamente, me lo habría cargado, así que usé otra idea para ese poema, ya lo veréis. Os dejo también los audios.

Desvío

Todas las señales de la carretera
me incitan a desviarme hacia el lugar
en el que fuimos
uno...
mas reniego,
no quedan ya pruebas de nada,
ni conserva mi memoria
el más mínimo rastro de cariño.


17-12-2014






N-II, de Miguel d´Ors Lois



domingo, 21 de diciembre de 2014

Para eso


Para eso

Ni te engañes
ni permitas que te engañen.
Las suspensiones del coche
están para joderlas.




miércoles, 17 de diciembre de 2014

Aunque sea poco y aunque sea tarde. Homenaje a Rafael de Cózar (Seguir adelante)

SEGUIR ADELANTE
He logrado recobrar el pulso,
arreglé mi boca tras los últimos besos,
eliminé mi barba y las ojeras,
enderecé los perfiles de mi atuendo,
logré modular de nuevo el tono de mi voz,
he ordenado que cierren las heridas
y que un nuevo gesto de paz me represente,
que sigan adelante aquellos rumbos
marcados también por la costumbre... 
pero siguen estando ahí sus ojos sin fin
presidiendo mis noches
y todos los rincones de mi instinto.


En vídeo:


y en audio (por si lo queréis más claro y ahorraros la chapa que suelto al principio):


Iros acostumbrando a que os lo traiga por triplicado que ésto es lo que hay :D


P.S.: Lo de la letra azul es para indicar que el poema no es mío. No me gusta ponerlo todo en comillas. Lo de que sea azul en lugar de verde (como lo era en mi anterior página) es porque he dejado que Dylan eligiese un color al azar :P

domingo, 14 de diciembre de 2014

A los pies de la muralla


No soy partidario de adelantar nada por si acaso no lo cumplo, lo cual suele ser más frecuente de lo que me gustaría. Hace mucho que dejé de poner la animación del obrero con el casco dándole al pico y el letrero "página en construcción" o "work in progress". Considero que algo se lanza cuando está listo. Si acaso se puede poner una beta, una preview, un teaser, un aperitivo para ir abriendo el apetito; pero no un simple cartel de "estamos en ello".

Es por ello que tengo mis reticencias, porque realmente no sé cuando comenzaré realmente a escribir aquí. Mi página anterior, www.alexruizrodriguez.es, está muerta desde principios del 2013. Si, hay una entrada del 2014, pero eso es porque estaba haciendo un experimento con feedly. Soy muy de experimentos, ya os iré contando. De hecho Nenie.es surgió como experimento. Quería comprobar si era capaz de realizar unas cuantas opciones con un dominio nuevo. Así ha sido. Di de alta este dominio el 17-3-2014. En las siguientes semanas me puse manos a la obra de manera interminente, averigüe si era capaz de llevar a cabo las tareas que quería llevar a cabo y di de alta este blog. Lo llamo página pero sigue siendo un blog al fin y al cabo, no importa cuantas secciones adicionales le añada. Lo dejé vacio, sin contenido, sin descripción, con una plantilla básica pero con transparencia como recordatorio de que lo usaría en el futuro. Ese factor es irrenunciable :P

Y ahí lo dejé, durmiendo el sueño de los justos. En una nota de Evernote he ido apuntado ideas que quiero implementar a medida que se me iban ocurriendo. Por lo pronto el fondo ya es definitivo. El porqué un faro en la noche ya lo contaré junto con el significado de Nenie. Puede que lo cambie ya que la foto no es mía, es de un sitio en el que aún no he estado y preferiría una foto propia, mas seguirá siendo un faro en la noche (^.^) (EDIT 2017: lo del faro lo descarté hace mucho, no me gustaba que fuera un blog tan oscuro). Muy pocas o ninguna de las secciones de la anterior página vendrán a ésta. Lo que si vendrá es parte del contenido, seguramente remodelado, reescrito. No es una mudanza, no voy a hacer copia y pega de las 256 entradas que allá quedarán archivadas.

Desde ese enero del 2013 he escrito poco, lo reconozco. Le estuve dando durante un tiempo con intensidad a Youtube mas también dejé de subir vídeos (poéticos) con regularidad en octubre del mismo año. El contenido previsto será nuevamente literario, vídeos (de los que he subido y los que aún tengo por grabar) y audios. Tengo mucho pendiente de leer y ya que lo haré aprovecharé para compartirlo por esta vía.

Para cualquier duda podéis ir dejando comentarios por aquí. Mientras tanto sigo atareado, haciendo girar los engranajes a los pies de la muralla.