lunes, 13 de febrero de 2017

Publifotógrafo

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En la sección de Agenda y la subsección/widget de Próximos eventos suelo poner que cuando voy a alguno voy de publifotógrafo. No hay mucho que explicar sobre ese término. No hay que tener más de dos neuronas sanas para adivinar que quiero decir que voy con la doble condición de público (a pasármelo bien) y de fotógrafo (a pasármelo aún mejor). En ocasiones voy incluso de publipoefotógrafo, es decir, participo en el evento, disfruto del evento y fotografío el evento. En algunos casos he indicado que sólo voy de fotógrafo. Lo siento por el organizador de tal acto, pero eso significa que sólo me interesa por cuestiones fotográficas, el resto me da igual o menos aún.

Sin embargo escribo esto porque me parece un poco pretencioso y arrogante poner fotógrafo, publifotógrafo, poefotógrafo y demás etcétera.

No soy fotógrafo. Soy un aficionado.

Digo esto porque ya me ha ocurrido en varias ocasiones que la gente me ve dejar los bártulos al fondo de la sala (algunas veces incluso el trípode), dar vueltas comprobando desde que ángulos voy a disparar y den por hecho que soy un fotógrafo, que el organizador del evento o el dueño de la sala me han contratado para hacer un reportaje fotográfico. Al menos en dos ocasiones me han preguntado para que periódico trabajo.

Cuando me preguntan respondo con total sinceridad mas no es lo habitual. Lo usual es que me entere del comentario desde lejos: oye, no sabía que habías contratado a un fotógrafo, o no va a hacer falta la cámara, ya hay un fotógrafo.

Y sonrío, siempre sonrío.
Porque no soy fotógrafo.

Decía el director de cine vanguardista Dziga Vertov ...Soy un ojo fílmico, soy un ojo mecánico, una máquina que os muestra el mundo solamente como yo puedo verlo. Mi manera de pensar es una ligera variación de la de Vertov: Yo soy la máquina que os muestra la Poesía como yo quiero verla. Hago las fotos como puedo, con grandes dosis de torpeza y un poco de habilidad y otro poquito (cada vez más) de experiencia. Hago las fotos desde los ángulos desde los que me gustaría verlas, con las expresión en la cara del que recita que a mi me gustaría ver, con la emoción que a mi me gustaría encontrar en una foto. Hago las que considero necesarias. Hago las fotos que yo deseo ver. Luego las selecciono (las borrosas siempre fuera) y hago correcciones en Gimp, lo básico: balance de blancos, brillo, contraste, quitar ojos rojos y poco más; que queden a mi gusto. Finalmente las subo a un álbum de Facebook con la información del evento y asunto terminado.

No, no soy fotógrafo.
Soy el atípico loco con una reflex con dos objetivos que consiguió barata porque estaban retirando ese modelo, con un trípode (sin albur) que apenas usa y que se dedica a hacer lo que le da la gana en los eventos a los que asiste sin pedir permiso. Y nadie me riñe por ello, sino que vienen a darme su email y/o contacto de Facebook para que les envíe las fotos, pues piensan que soy fotógrafo.

No, no soy fotógrafo.
Aún no.
Pero gracias por el cumplido. :)

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