domingo, 30 de agosto de 2015

seduticisirG

Este texto también apareció en mi anterior blog con una entrada con el mismo título. Durante las vacaciones de verano he estado tirando muchos trastos viejos y papeles. En una carpeta me topé con el folio en el que había unido todos aquellos versos de Gricisitudes a manera de juego poético a las dos de la mañana de un día cualquiera. Básicamente lo que hice fue ir eligiendo versos desde el último poema hasta el primero, hacer una selección leyendo el libro al revés y ver que poema era capaz de componer con esas piezas. Este es el resultado, os dejo el poema como la vez anterior y añado como novedades la foto de aquel folio y el audio.



seduticisirG

Pero yo lo sabía:
los cuerpos eran instantes sin uso,
y tú volvías a llegar tarde.
La carretera pone, cuidadosamente, su empeño
y ya pierdo la noción de las horas.
Pero todo era automático
y retrocedo.
Me anulo
desaparezco.
Mi garganta está fría
y, por eso, me marcho,
harta de ser pezón y curva.
Te estoy tirando a la basura
y en el fondo sólo estabas esperando a que pasara.
La boca que besaste ya no existe.
Nadie habló.
Y así comenzaron a caer las hojas.

Hoy es un nuevo día,
el mundo duerme
mientras se aleja
su maldición, el ritmo de su soledad.
Ha llovido tanto desde entonces
que ando perdida cuando todos los llantos que no lloré
dan unas cuantas embestidas.
Me tropiezo con un vacío
que nunca desvanece
por cabrón.
Se me quedó un algo, gricisitudes,
el grito que pende de la garganta.






Poema compuesto a base de fragmentos de Gricisitudes, de Saray Pavón. Quien lo quiera leer íntegro, al derecho y de cabo a rabo que contacte con la autora.

También podéis escucharlo en audio grabado por la propia Saray en Jamendo.

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